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Del 7 al 10 de noviembre/ 2010, en Ibarra “La Ciudad
Blanca”, se realizó el
Octavo Congreso de Educación Católica,
organizado por la CONFEDEC (Confederación de Establecimientos Católicos).
De la Unidad Educativa “Borja”
asistimos: P. Rommel Soto, Lic. Rodrigo Morales, Lic. Jaime Quintuña, Dra.
María Leguízamo y los estudiantes: Ismael Carrión, Rubén
Proaño y Pablo Reinoso.
Además participaron delegaciones de otros planteles católicos
de Cuenca en representación de la FEDEC-AZUAY, quienes de
manera organizada desfilamos por las calles principales de la ciudad con coloridos
distintivos y posteriormente compartimos la celebración de la Santa Misa
junto a otros planteles nacionales.
Formalmente participamos en la conferencia,
de la que se puede sintetizar lo siguiente:
·
La necesidad de un Proyecto Pastoral,
acorde al Proyecto de la Institución ya que sin los dos “la barca
navegará sin rumbo”, deben ir alineados de tal forma
que Pastoral ilumine al Plan Institucional, porque somos una
Unidad Educativa confesional, católica, pues lo mejor y más grande
que puede ofertar es una vivencia cristiana. Nada puede ser más importante;
caso contrario caeríamos en riesgo de secularizarnos o volvernos un ente
laico que solo proporciona el aspecto académico de corte científico.
·
La importancia de la planificación,
ejecución con toda la vida y pasión posible sabiendo que trabajamos
con seres integrales y evaluación de todo encaminada a mejorar.
· Liderazgo
positivo, que vele por el bienestar integral de todos quienes conformamos
la familia Borja.
· Buen
ambiente de trabajo marcado por la fraternidad, el amor, la responsabilidad,
porque no podemos predicar solo con palabras, la principal evangelización
parte del testimonio de vida “Miren como se aman…”
· Buscar
la calidad en todo, es decir buscar nuestro “Magis Ignaciano”,
no conformarnos con dar solo lo que debo, dar más, con toda el alma, no dejar
que la pasión se apague.
· Total
importancia de la fe puesta en práctica, labor social junto
a evangelización. No podemos dejar ninguna de las dos cosas, Jesús
nos necesita, los tiempos apremian
y exigen una labor pastoral sin cansancio,
dar todo lo posible y lo imposible. Orar y actuar.
· Responder
a la llamada de los tiempos actuales, no anquilosarse, ni conformarse
con tradiciones, lo peor que podemos decir es “Así se a hecho siempre…”
ser valientes en las innovaciones, aunque al principio nos equivoquemos, estar acordes
con los cambios de época, no quedarnos en viejos paradigmas mientras los
tiempos vuelan, no podemos ser solamente espectadores, sino actores eficientes y
eficaces.
Jesús se merece
nuestro esfuerzo, debemos ser creativos.
Redacción y Fotografías:
Dra. María Leguízamo (Dep. Pastoral)
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