Quiero ofrecer todo mi esfuerzo y capacidad a los Padres y Madres de Familia, que confían lo más importante de sus vidas, sus hijos, a nuestra querida Institución. Solicitar el apoyo decidido a los Colaboradores Ignacianos, a quienes guardo una especial consideración, pues constituyen el equipo ideal para alcanzar las mejores metas.
La presencia y trabajo conjunto con los antiguos alumnos, será una fortaleza para impulsar esta nueva etapa en la vida del Borja.
La razón de ser de toda obra educativa y la insustituible oportunidad para quienes trabajamos dentro de ella, constituyen los niños y jóvenes que bulliciosamente acuden, día tras día, a sus aulas, espacios de recreo y lugar de oración.
Que la Virgen Dolorosa de los benditos ojos, nos siga regalando el cobijo permanente de su mirada, para hacer de esta obra Jesuita, una instancia de formación de ciudadanos comprometidos con un mundo mejor.
Lcdo. Leonardo Vázquez Morales,
RECTOR.